EPINO ¿sí o no?

Si alguna vez te han hablado de EPINO para la preparación al parto quizás se te hayan planteado estas dudas ¿Es realmente seguro? ¿trabajando con EPINO puedo dejar de hacer el masaje peineal? ¿me ayudará a practicar los pujos? y sobretodo, ¿me va a ayudar a prevenir episiotomías?

EPINO es un dispositivo que se comercializa con la función de preparar el periné para el momento del parto. Consta de un balón hinchable conectado a un medidor de presión y se utiliza introduciendo este balón intravaginalmente y regulando la presión de hinchado según las características del periné. Ir trabajando periódicamente con este dispositivo nos ayudará a elastificar el tejido para que su distensibilidad sea mejor de cara al parto. También hacemos un trabajo propioceptivo de toda esta zona perineal y vaginal, es decir, una toma de consciencia de esa zona que será clave en el momento de dar a luz. Y por último, también nos puede servir como biofeedback ya que cuando se introduce vaginalmente y se realiza una contracción del suelo pélvico, esta contracción hace subir la aguja del medidor de presión y así podemos controlar la fuerza y la duración de estas contracciones.
epino

Es un dispositivo seguro para el uso durante el embarazo y presenta algunas propuestas de trabajo que me parecen interesantes. Al colocar el balón dentro de la vagina e hincharlo, produce una sensación de ocupación vaginal que para las mujeres que nunca han parido vaginalmente es nueva y las puede conectar con el momento del parto. Por un lado esto puede dar sensación de tranquilidad puesto que cuando llega el momento del parto, la experiencia no es totalmente nueva. Por otro lado, cuando trabajamos con EPINO y se produce esa sensación de plenitud vaginal y distensión del periné, muchas mujeres conectan con el momento del expulsivo y aparecen vivencias, miedos, emociones relacionadas con este momento que de este modo pueden ser abrazadas e integradas con anterioridad al parto y de esta manera hacer también una preparación emocional.

Esta es la ventaja que me parece más interesante de EPINO y por esto trabajo con él en la consulta. Ahora bien, ni te va a prevenir de la episiotomía, como su nombre te quiere hacer creer (EPI-NO de episiotomía-no) ni es substitutorio del masaje perineal.
La evidencia científica no es clara respecto a que el uso de EPINO regularmente en la fase final del embarazo reduzca el número de episiotomías o desgarro perineal y me parece obvio puesto que esto dependerá de una gran variedad de factores, algunos que podemos controlas y otros que no. Aún que tenga un periné de 10, si hay una urgencia en el parto y se requiere que la salida del bebé sea rápida, puede ser que haya una episiotomía y parto instrumentalizado. Si el equipo médico que me atiende hace episios rutinarias o por algún motivo tiene prisa para acabar con el parto, también va a implicar seguramente una episiotomía. Y así un largo etcétera. Hay muchos factores externos que pueden llevar a tener una episiotomía o un desgarro perineal que serán independientes del hecho que yo haya preparado a consciencia con mi periné. Así que el EPINO puede ser útil para algunos aspectos pero no va a ser garantía de nada.

Tampoco hay evidencia científica que confirme que el uso de EPINO mejore los resultados del masaje perineal así que, si se decide utilizar este dispositivo, tendría que ser complementariamente. Cuando trabajamos con masaje perineal, no solo elastificamos el tejido del suelo pélvico si no que identificamos y aliviamos puntos dolorosos, deshacemos contracturas y trabajamos con el autoconocimiento mediante la palpación directa. Esto EPINO no nos lo ofrece y me parece fundamental también para realizar una buena preparación al parto. A demás, el masaje perineal es gratis, es fácil y no necesitamos de ningún aparato para realizarlo.

Respecto al tema de los pujos, en el momento de expulsar el balón de la vagina se puede trabajar con un pujo controlado, enseñar a expulsarlo con la respiración, pujos sin apnea, etc., pero esa práctica nunca podrá equipararse al pujo fisiológico puesto que este es un acto reflejo y no se puede entrenar ni aprender.

Y por último me gustaría acabar diciéndote que nadie ni nada te va a enseñar a parir porqué ya sabes. Puedes prepararte para el momento del parto autoconocióndote un poco mejor, trabajando la confianza en ti misma y poniéndote en las mejores manos para tener un acompañamiento que ese día te haga sentir poderosa. Para todo lo demás, deja hacer a tu cuerpo que es el que más sabe.